miércoles, 16 de junio de 2010

Cantar de la medianoche




Quizá hoy empiece y quizá hoy no lo termine. Nunca sabré cómo terminará algo que empiezo en este instante. Puede que me falte visión a largo plazo y es por eso que no visualizo cómo terminará este enjambre de palabras. O quizá la verdadera razón es que me encanta moverme entre la literatura, y bucear entre las palabras, dejarme llevar por la corriente marítima, por esta sopa de letras que me he propuesto a comenzar esta noche, una noche fresca de Junio. En la biblioteca, lo que en principio debería ser signo de profundo estudio y memorización de tropecientos teoremas (que al final tampoco ha sido para tanto), aquí estamos, dedicándole un rato a este paradero cada vez más desconocido por el mundo. Un poco la culpa es de un servidor que no se promociona, pero qué más da, si esto queda en familia.


El caso comienza pues con un ataque femenino hacia mi persona, ferviente de leer algo más por aquí. Y eso me motiva, me motiva escribir un poco más, después de tanto tiempo, retraído entre libros, apuntes y cálculos de diversa índole. Ahora mismo podría echarme en retrospectiva y ver qué rápido ha pasado todo este curso, que me faltan 3 exámenes por hacer: idiomas y uno facilón y todo fluye para dar paso al verano. Los 5 anteriores me los he tomado con sorprendente tranquilidad, y no estoy nada decepcionado con los resultados "previstos", porque si les da por corregir y publicar las notas, les hacemos un monumento. Además, lo que todavía me sorprende más, es con la seguridad que cogimos un tren un día 4 de Junio rumbo a Madrid, echándonos a la aventura 3 criaturas, cada uno de una madre y un padre, y dejarnos sentados al resto en bibliotecas diversas. La verdad, no tiene precio que te pregunten "Qué! En Rock in Rio, no? Física la debes llevar a tope!"


En fin, dejando de lado los comentarios exteriores, este mes de Junio ha sido y está siendo una "great experience". Y no se vive tan mal en épocas de exámenes. Claro que acostumbrado al trajín diario del curso, esto está sabiendo a gloria. Pero no me quiero dormir en los laureles. El piano termina educativamente, pero comienza una larga época autodidacta. Y creo que me lo voy a pasar en grande, porque con ilusión, tozudez y paciencia, se hacen grandes cosas. Y oye, a disfrutar un poco más con/de esta musa que tengo al lado, subrayando y repitiéndose mil veces los versos anisosilábicos. Y cómo no, de la familia que tantos domingos no está echando en falta, que tantas noches duermen sin ver la hora en que llegarán sus pollitos al nido.

También cabe comentar que hace un tiempo hice una apuesta que trataba sobre "Si apruebo...haré...". Pues bien, si fuera el caso que sacaba todo lo que me había propuesto este año, (Uni+conser) haría algunas compras productivas en el campo de la fotografía y de la informática. Así que creo que me veré "obligado"(ya ves tú qué sacrificio más bueno) a cumplir con mi porra...

And last but not least, la segunda semana de Julio emprenderé un viaje en solitario, para descubrir tierras británicas. Es por eso que desearía tener alguna máquina de instantáneas y un ordenador para poder comunicarme con los que dejo aquí, en mi lugar en el mundo. Será una semana, pero qué semana. Supongo que con las actividades se hará ameno, pero las noches serán taaaaan contemplativas... Seguro que aún no estaré pensando, ya habrá pasado, pero desde la distancia, da respeto y todo. Una semana tan lejos... 


Pero, como no todo puede ser tan malo, vendré cargado de cosas que contar y de todo lo que se tercie por esos lugares. Y como no quiero terminar de otro modo, os dedico esto a todos los estudiantes (espíritu de conjunto, se nota donde estoy ahora mismo) y que pase este mes de transición lo más favorable posible. Y a ti, que tan bien me haces sentir cada día, simplemente por compartirlo a tu lado. Cierro esto con una canción que me suena especial desde que comprendí su argumento hasta el último detalle :)










...porque este lugar suena diferente
desde que vengo porque estás,
desde que comparto mesa,
desde que reímos entre párrafos,
 y porque...
hablar en silencio es la tónica del lugar...

lunes, 17 de mayo de 2010

Pinceladas de un punto

                 


Yo ahora he llegado hace poco y me voy a poner con mates para mañana. Con eso e historia concluiré la noche, no sin antes haber oído el azúcar, el chocolate, la nata, la miel, los dátiles, la piña, el mousse, los flanes con caramelo, las salchichas, las patatis fritas con huevos, la piruleta, el caramelo de pictolín, los chicles de happydent, la sal del mar, el aroma de una noche de verano bajo las estrellas, el alcantarillado de venecia, el tráfico de Nueva York, el metro de Madrid, el Jefalimp del coche, la brisa de un domingo UJIano -que por cierto, me he quedado mirando a las 8 menos 2 y ahora aparece en la portada de la UJI http://www.uji.es/, un poco más y salimos nozotroz :) - todo eso en una llamada, en un hilo de voz que cada noche ilumina la oscuridad, acomoda el calor en el hogar y fragua un aroma, conjunto de todo lo anterior y a la vez, distinto y nuevo a todo lo anterior...


...días en los que no necesitas puntos,
en que todo lo que quieres contar,
se dice sin más,
sin demostrar que te sabes las reglas,
hoy, no importa, si al otro lado estás tú...

miércoles, 21 de abril de 2010

Un viaje a la dominante



Toc, toc. 




-¿Hola?¿Hay alguien?- se escucha la reverberación en la sala.


Qué soledad, qué oscuridad, un silencio... Vale sí, hablar en silencio, pero tanto silencio? ¿Es  acaso una forma de composición?¿Una partitura con 737 silencios de redonda? El silencio hay que saber disfrutarlo, y también saber cómo componerlo. De hecho hay obras que se basan en el silencio, que además las venden al consumidor como obras para escuchar. Qué ironía. Sí sí, aquí tenéis una versión para orquesta de la obra 4'33 de John Cage, y aquí otra para piano. Vale la pena "escucharlas" y reflexionar de cómo todo un público acude a una gran sala para disfrutar de la música, en este caso, del silencio. Para ver cómo tal cantidad de músicos entrecruzan sus sentidos para crear un silencio total. Desde luego un silencio bien pagado, que sirve de espectáculo, pero al fin y al cabo es una manera original de saborear y enriquecerse con el vacío.

¿Por qué formar un todo con el silencio?  El silencio también crea sentimientos, crea angustia, revive temores, el no saber con qué nos van a sorprender. La espera de algo diferente. Para algunos el silencio es aburrido, se ponen nerviosos si el grupo está en silencio. Parece como si  tuvieran la necesidad de decir cualquier sin sentido solo para "romper el hielo", "para que no pase un ángel". Personalmente, disfruto del mismo, de esperar a aquel que le empieza a picar todo, de analizarle el rostro y ver cómo echa por los ojos miles de palabras que no se atreven a salir por la boca. Otras veces el silencio incluye enfados, rarezas, odios, envidias, pero otras, y son las que más me gusta compartir son las veces en que no importa decir nada más, no hay necesidad. No te sientes obligado a decir nada más y la otra persona contigo tampoco. Simplemente, dejarse llevar por esas curvas ondulantes que describen la mirada, dejarse llevar por olores, por miradas, por la música de fondo, y por otros muchos elementos extrasensoriales sin preocuparse de nada. Evadirse juntos. Es por eso, que durante un mes largo, me he evadido un poquito más contigo, y he prolongado este silencio un poco más de lo que quería, un poco menos de lo que quiero.


En fin, la entrada de hoy no iba a tomar esta tónica, pero ya que la ha tomado, nos iremos a la dominante, a viajar un poquito por el lenguaje. Para ver dónde nos lleva esta partitura, primero llena de silencios, ahora llena de un poco de ritmo lunar. Un poco de ritmo físico, de las mareas, que suben y bajan, que vienen y van, como precisamente las obligaciones. Tampoco quiero llamarlas como tal, porque en el fondo es un placer, es degustar la ciencia, es divertirte resolviendo, descifrando, formulando, analizando, dibujando, calculando, derivando, integrando, sufriendo, borrando, recalculando, y volviendo al principio hasta volverse uno loco. Pero no, mente firme, salirse de ella y rebuscar el camino, viéndolo desde fuera. Dónde estamos, dónde queremos llegar. Perfecto, cueste el tiempo que cueste, pero hace falta analizarse a sí mismo. Ver tu evolución es esencial, porque cada vez pienso más que tanto tiempo enfurecido con  llegar a un lugar sin pensar en el transcurso, puede trastocar, puede hacer que un día el camino se trunque.


En música existe algo parecido de lo que alguna vez te  he hablado. La memoria mecánica y la memoria emocional. Hay quien la distingue con más definiciones. Pero en esencia son estas. Se puede aprender una partitura de memoria simplemente repitiéndola una vez tras otra. Pero en un período corto de tiempo, esa información se perderá. Solo si se analiza esa partitura, si se extrae la esencia harmónica y se intima con la melodía misma, es decir, si se da un volteo por el todo de la obra, es cuando se estará preparado para guardarla en tu cuerpo, en tu persona. Será cuando realmente forma parte de ti. Entonces la sentirás como una prolongación de ti mismo.


Con esto quiero decir que con una memorización mecánica, si pierdes el hilo, ya no sabes seguir. La nota siguiente es una condición de la anterior y cuando un eslabón se rompe, la cadena se desmonta.

Del mismo modo, hace falta reflexión y ver que la vida sigue, que hay gente alrededor que la quiere compartir contigo y que te hace sentir que hacer el esfuerzo, realmente vale la pena.


Y como buena cadencia, todo tema que está en la dominante, que se va a otras tonalidades, que viaja por cromatismos y progresiones de 4ª Justa, volverá finalmente al inicio. A la tónica, a la paz, a la sensación de conclusión, al fin, al silencio... para volver a empezar en otro momento.




Porque sin darte cuenta, la sucesión de esos dos acordes, te encanta.



Un saludo de 1dB ;)!

me evoca un lugar calmado,
sin ruidos, lejos de la ciudad,
lejos de todo, solo cerca de ti...

...cada vez más, no sé cómo salen de mí,
quizá el ansia, que aunque falte tiempo,
ahí van contigo y conmigo, o porque 
tú me das la ilusión, o porque yo la tengo
y cada día pienso oh! otro día más sin hacerlo...


Quién sabe...
~Todo por hoy~